Actualidad \ 24 Marzo 2013

Cómo Trabajar con un Jefe al que Odias

Este es un problema que casi todo el mundo en la fuerza laboral ha enfrentado. Despertar cada día y prepararse para encontrarse cara a cara con alguien que hace la vida imposible realmente puede abatirte. Pero no tiene por qué ser así, aquí están las soluciones para aliviar el dolor de todos los días y te ayudará a replantearte tu situación.

AutoPerspectiva

Mira el lado favorable (ugh), puedes ganar un montón de información sobre quién eres, examinando tu relación con tu némesis. ¿Qué es exactamente aquello de tu jefe que te molesta y qué dice eso de ti? ¿Cuánto del problema es su personalidad y cuánto es la tuya? ¿Examinar cuidadosamente la situación y ubicar el problema te ayudará a descubrir si es algo con lo que se puede vivir (siendo el empleado ejemplar tolerante que eres), o es una bofetada en la cara a tu sistema de valores?

Háblalo

Programa una reunión con tu jefe para discutir o aclarar un método preferido para trabajar juntos. Trata de exclarecer cómo él/ella quiere hacer las cosas y lo que espera de ti. Asimismo, indica tus expectativas y tus límites y ofrece alternativas simples a tu comportamiento espasmódico sin que se dé cuenta de lo que estás haciendo. Este tipo de directivos no suelen pensar en cómo hacer tu vida más fácil, pero no hay nada malo en tratar de darles algunos consejos a cambio de o bajo el pretexto de tratar de hacer que las cosas “funcionen más eficientemente”.

Que No Te Preocupen Las Cosas Pequeñas

Lo más probable es que tu jefe tenga una variedad de pequeñas cosas que te molestan de una manera que parece catastróficamente terrible. Él/ella puede tener una forma de hablar que te crispe los nervios como un bebé llorando en un avión. O él/ella nunca te puede dar crédito o ser muy mezquino, o una combinación de todo. Pero estas son las pequeñas cosas que puedes manejar, son parte de la vida y una parte de mezclarse con la raza humana. Simplemente no puedes evitar encontrarte con diferentes rasgos de la personalidad, por lo que no deberías explotar.

Preocúpate por las Cosas Importantes

Si has intentado verdaderamente asfixiar a tu jefe con bondad y productividad, pero parece que no puedes obtener un descanso, si ya ha sido aprobada una promoción y no recibiste un aumento en los últimos años por razones que te escapan, si que están continuamente sufriendo de cualquier tipo de discriminación o maltrato… sigue leyendo.

Mantén un Registro de tus Interacciones

Esto es tan útil. Anota todas tus interacciones con lo que el jefe dijo es necesario si deseas reportar la situación a superiores o iniciar una acción legal. También, puedes comenzar a notar patrones en el comportamiento de tu jefe y averiguar lo que los pone en marcha o qué temas son sensibles entre ustedes dos. Escribirlo todo servirá también para que te sientas mejor – un comunicado. Sólo asegúrate de ocultar tu registro también. ¡No querrás que esto caiga en manos equivocadas!

¡Decir Sayonara!

Recuerda que, en general, esto no es lo que quieres. Saltar de un trabajo a otro no se ve bien en tu currículum y no hay ninguna promesa de un trabajo que tenga un jefe mejor. Pero si decides renunciar, asegúrate de hacerlo en buenos términos y tratar de averiguar lo que tu nuevo jefe es REALMENTE durante alguna de las entrevistas en un nuevo lugar de empleo.