Bienestar \ 29 Junio 2013

Cómo Lidiar con los Chismes en el Trabajo

Siempre los rumores han sido un dolor de cabeza, en todo ámbito de nuestra vida. Cuando los chismes comienzan, traen consigo las inseguridades, la poca empatía y destruye poco a poco el concepto de compañerismo y colaboración mutua. Sin embargo y pese a todos los aspectos negativos del chismerío, cada uno de nosotros ha estado en ambos lados de la película y hoy, te queremos mostrar una perspectiva diferente que viene a darte una mano para poder enfrentar y lidiar con este fenómeno sin tomarlo a lo personal ni verse afectado de manera profunda.

Te ofrecemos soluciones prácticas y simples, pero te pedimos de antemano que tengas siempre presente una palabra que te servirá de llave para confrontar el dilema de los chismes, te incluyan éstos o no; Esa palabra es paciencia.

Analiza de donde vienen las cosas

Siempre es importante saber quién está lanzando el rumor o el mensaje. Saber si la persona en cuestión es relevante, importante e influyente en las tomas de decisión de tu lugar de trabajo.

Te invitamos a observar la situación con altura de miras y construir una suerte de barrera que te proteja de cosas sin importancia. Sabemos lo frustrante que es lidiar con comentarios sobre ti, más aún cuando éstos son falsos, sin embargo queremos que seas capaz de saber cuándo vale la pena involucrar energía y cuando es mejor, simplemente, dar un paso atrás y respirar profundo.

No hables de los demás

Estamos convencidos de que el ejemplo es la mejor forma de educar y que, en todo lugar que estemos, existen espacios de aprendizaje y de enseñanza. La enseñanza, para no pasar por soberbio, puede ser una simple demostración concreta de lo que va contigo y de lo que no.

Evita generar rumores, chismes o historias sobre tus jefes, empleados y/o compañeros de trabajo. Muéstrate como una persona amigable, accesible y recta pero no dediques tiempo a construir falsedades o a repetir historias que otros inventaron sobre aquel que se sienta en el escritorio o cubículo de al frente.

Muchas culturas hablan de que lo único con lo que nos quedamos, al correr del tiempo, es con nuestro nombre y que, por tanto, debemos cuidar de él y de la imagen que éste representa. Si respetamos al prójimo nos estamos respetando a nosotros mismos. Si no hablamos de los otros, hay menos posibilidades de que los otros hablen de nosotros.

Evita participar de Chismes sobre otros

Un dicho conocido dentro de nosotros, los hispanohablantes, dice que “soldado que arranca, sirve para otra guerra”. Aléjate de instancias de chisme, intenta no formar parte del grupo de chismosos que toda oficina tiene. Cuándo te pregunten tu opinión en un ese tono irónico e hipócrita que todos conocemos, da un paso atrás y evita formar parte de aquel cacareo.

Siempre, manteniendo el respeto, la amabilidad y la accesibilidad de la que hablamos, demuestra que eres una persona buena y recta, pero que no formarás parte de chismes ni de historias. Tus valores van a sobresalir, y al final del cuento, te ganarás respeto, confianza y cariño por parte de aquellos, que como tu, detestan el cuchicheo y los susurros de pasillo. Los demás, como hablamos, no son un target importante.

Respeto

Si hablan de ti, enfréntalo con respeto. Toda persona que grita espera que se les responda igual; Un conocido truco en resolución de conflictos es quebrar patrones y paradigmas. Cuando alguien habla de ti, esta persona quiere que te enteres y que te le enfrentes con un toque de agresividad.

Mantente calmo, respira y acércate a la persona con la misma amabilidad sin abrir el espacio a diálogo. Acá, no queremos comprobar cuán cierto es el rumor que él empezó, porque eso genera más espacio para chismes. Lo que queremos hacer acá es cerrar el capítulo con madurez, sabiduría y altura de miras.

¿Cómo vas a hablar y qué vas a decir? Lo dejamos en tus manos. Enfréntalo con inteligencia y podrás salir a flote con la autoestima al mismo nivel.