Tips de Negocios \ 20 Mayo 2015

Marketing S.O.S: ¿Cómo Construir la Imagen de tu Marca?

La identidad de una marca está compuesta por dos grandes pilares: su personalidad (aquello que creas tú mismo) y su imagen: la percepción que tiene el público de ti. Ahora podrías preguntarte ¿Qué hago con eso, si yo no tengo control sobre las percepciones de mi público? Hay muchísimas cosas que puedes aprender basándote en qué es lo que piensa tu público, ya que una vez analizada la imagen podrás darte cuenta de algunas cosas como:

  • ¿En dónde estoy posicionado en comparación a mi competencia?
  • ¿En qué se fija mi público a la hora de realizar una compra?
  • De acuerdo a las necesidades que tiene mi público: ¿Hacia dónde podría extenderme?

Ahora que entiendes la importancia de la imagen vamos a hablar de cómo hacer para intentar controlar cómo nos ven nuestros usuarios.

Coherencia

¿Recuerdas cuando formaste la personalidad de tu negocio? En ese entonces elegiste cierta cantidad de adjetivos con los cuales querías que tu marca se vea representada. Algunos pueden elegir elegancia, otros libertad, y algunos otros, accesibilidad. No importa cuáles hayan sido aquellos atributos, lo importante es que los mantengas y los demuestres de manera constante en todo momento, en toda acción de marketing, en toda promoción y en toda publicidad.

Si, por ejemplo, has usado la elegancia como adjetivo de personalidad pregúntate lo siguiente ¿Cómo está decorado mi local? ¿Cómo son mis vendedores? ¿Cómo tratan a los clientes? ¿Qué materiales utilizo? Que los adjetivos que hayas escogido estén en total concordancia con cómo te muestras, es una forma muy importante de demostrar coherencia y constancia. Y sabemos que pocas cosas son más tediosas para los usuarios que el estar mareados.

Honestidad

Tú eres dueño de una hermosa e increíble empresa, pero seguramente eres usuario de otras empresas también. Y a nadie le gusta que le mientan ni que le escondan cosas. Es por eso que la transparencia de una empresa es una excelente manera de ser aceptado por nuestro público. La gente entiende que la perfección es algo que muy raramente pasa, pero lo que importa es que lo intentes. Si cometes un error, si te has quedado sin stock suficiente, si te has atrasado con una presentación, no es el fin del mundo, lo que si sería terrible es que no lo comuniques.
Una vez que tus clientes entiendan que no pretendes esconderles nada, sino que haces todo lo que puedes y que eres honesto, empezarán a confiar en ti y la confianza por parte de nuestros clientes es algo invaluable.

Creer en el Amor a Primera Vista

Tal vez este concepto no pueda aplicarse a la vida amorosa de una persona, pero sin lugar a dudas se aplica en el mundo del comercio. Para que un consumidor se convierta en un usuario fiel debe comprar tu producto, o tu servicio, al menos dos veces hasta enamorarse de él perdidamente y jamás dejarlo ir. (Estamos seguros que tú también tienes ese producto por el cual eres capaz de recorrer miles de tiendas).
Ahora, solo basta con que un consumidor tenga una mala experiencia con un producto o servicio, para cancelarlo completamente de su mente. Es por eso que cada cliente nuevo es un diamante en bruto que tienes que pulir. Debes tratarlo con cuidado y prestarle toda la atención posible. Además sabemos que un buen servicio o producto no solamente se paga con dinero, sino también con recomendaciones que pueden traerte futuros clientes.
Cuida de tus usuarios al máximo y ofréceles la mejor calidad siempre. Pero si esta es su primera vez agrégale ese toque extra.

Estar al Tanto

Una vez más: no, no podemos controlar de manera total qué es lo que dicen de nosotros. Pero podemos estar al tanto de ello y tomar las riendas para accionar de manera correcta. Hace unos años se utilizaba el término clipping del inglés para llamar al resumen de las noticias que nombraban a tu empresa. Eso significaba estar leyendo todos los medios gráficos de manera constante, saber dónde aparecía tu empresa y por qué.

Pero ¡no temas! hoy tenemos a nuestro amado internet, que es una herramienta de extrema precisión para monitorear qué es lo que se dice de ti. Existen un montón de Apps para esto, pero nosotros te recomendamos Google Alerts. Con Google Alerts puedes escribir una palabra o frase y cada vez que estas aparezcan en la web, te enviarán una alerta. Escribe el nombre de tu negocio allí y asegúrate de saber qué es lo que se dice de ti online.
Pero no nos olvidemos de la vieja usanza, si sabes que tu negocio puede llegar a ser nombrado en un periódico o en un boletín local es importante que lo leas también.

Preguntar

Todos queremos ser escuchados. Y sobre todo por aquellas personas que nos brindan algo especial para nosotros. Si eres un fiel consumidor de un producto, tener la posibilidad de opinar con el dueño de la empresa es siempre una experiencia genial, tanto para el usuario ya que se siente importante, como por parte del negocio: ¿Qué mejor que recibir consejos de quién consume tu producto?
Si provees un servicio, una vez que esté terminado pregúntale a tu cliente si está satisfecho. Si vas a vender productos online, no te olvides de mandar un email agradeciendo por su compra y pidiendo su opinión sobre él. Una página de Contacto dentro de tu sitio web es también una forma de comunicarte con tus clientes.
Ahora si, el conocimiento es poder: Si tus clientes se toman la molestia de contestar el teléfono y contarte su experiencia o de responder un correo electrónico detallándote qué es lo que más les gustó del producto significa una cosa: quieren que hagas algo al respecto.
No hay nada más molesto para el cliente que invertir su tiempo y luego no ver ningún cambio o respuesta. Es por eso que si vas a pedir la opinión a tus clientes es importante que la tomes en cuenta.

Ahora que ya sabes cómo puedes vigilar qué es lo que piensa tu público de tu marca, es hora de que pases al siguiente nivel: ¡A mejorarla!