Mercado Meta: Qué es, cómo definirlo y ejemplos




Para cualquier negocio o empresa, desarrollar un producto o servicio únicos e innovadores es un proceso largo y detallado, y representa solo una pequeña parte del plan de negocios.


Al emprender un negocio, crear una tienda online o desarrollar un producto, hay cientos de ajustes que debes de hacer para que lo que ofreces a tus consumidores sea perfecto y se destaque de la competencia, para hacer esto debes de saber perfectamente quiénes son esos consumidores, y tenerlos en mente cada vez que tomas una decisión. A este grupo de clientes objetivo les llamamos mercado meta.


Tener un mercado meta definido te ayudará a que tu marketing sea más efectivo, y por lo tanto que puedas vender más con menos esfuerzo. Sigue leyendo para entender qué es el mercado meta, por qué es importante, cómo se define y algunos ejemplos.



Qué es el mercado meta


Cuando estás creando una empresa y escribiendo tu plan de negocios, algunas de las primeras preguntas que debes hacerte son ¿quién sería el consumidor ideal?, ¿qué características tiene?, ¿cómo se comporta?, ¿dónde pasa la mayor parte de su tiempo?


El mercado meta, también conocido como mercado objetivo, público objetivo o target market en inglés, es el grupo de personas para los cuales está pensado tu producto o servicio. En otras palabras, son la audiencia ideal para lo que ofrece tu negocio. Este grupo de personas comparte una o más características (como edad, sexo, intereses, ubicación o poder adquisitivo), y pueden ser agrupados por ellas.


Un mercado meta puede estar conformado por un grupo de personas grande y general (por ejemplo, mujeres entre 18 y 50 años viviendo en un cierto país), o pequeño y específico (por ejemplo, mujeres veganas entre 20-40 años viviendo en una cierta ciudad), a los mercados más específicos les llamamos mercados de nicho.



Por qué es importante definir el mercado meta


Es muy sencillo, el tener claro quién es tu público objetivo te ayudará a enfocar mejor tus campañas de publicidad, aumentar tu tasa de conversión y tener clientes leales a tu marca.


Definir tu mercado meta es fundamental para tu plan de negocios. Te ayudará a tener en la mente una serie de características para tomar decisiones de producto, marketing, precios y hasta canales de venta. De esta manera, tu oferta estará alineada con tu demanda.


Piensa en esto: enfocarte en un grupo específico de personas para comunicar lo que haces es más fácil y efectivo que tratar de comunicarlo al mundo entero.



Cómo definir el mercado meta


Sigue estos pasos para poder definir tu audiencia objetivo:


  1. Analiza a tus clientes existentes

  2. Conoce los beneficios de tu producto

  3. Investiga a tus competidores

  4. Segmenta a tu audiencia

  5. Escribe cuál es tu mercado meta

  6. Refina tu producto



01. Analiza a tus clientes existentes


Si ya tienes un producto o servicio en el mercado, conocer más acerca de tus clientes es la mejor manera de comenzar a definir tu target. ¿Aún estás por lanzar tu producto? ¡No te preocupes! Puedes realizar este paso una vez que empieces a vender.


Comienza por recolectar toda la información que puedas de tus clientes actuales y pasados, y trata de identificar características que tengan en común como edad, sexo, ubicación, intereses, etc. Esta categorización te ayudará a segmentar tu marketing y tener mejores resultados con tus campañas.


¿Cómo encuentras esta información? Utiliza herramientas como Google Analytics, los reportes de tus redes sociales, o incluso puedes preguntarles a tus clientes con una ventana emergente en tu página web, o enviándoles una corta encuesta por correo electrónico.


Algunos elementos para definir tu mercado objetivo son:

  • Edad: ¿De qué década o décadas son tus clientes?, ¿se pueden definir como millenials, generación X, baby boomers o alguna otra definición?

  • Ubicación: ¿En qué país, ciudad o región se encuentran tus clientes?

  • Idioma: ¿Qué idioma hablan?, en caso de que sea más de uno, considera traducir tu producto o página web a estos idiomas.

  • Poder adquisitivo: ¿Cuánto ganan y gastan tus clientes?, específicamente, ¿cuánto pueden gastar en tu producto o servicio?

  • Ocupación y pasatiempos: ¿En qué ocupan la mayor parte de su día y su tiempo libre?

  • Etapa de la vida: ¿Tus clientes son jóvenes estudiantes, parejas casadas o con hijos, adultos retirados?


Si tu producto es B2B (le vendes a otras empresas), también querrás pensar en elementos como:


  • Tamaño de la empresa: ¿Las empresas a las que les quieres vender son chicas, medianas o grandes?

  • Vertical o industria: ¿A qué se dedican estas empresas?

  • Presupuesto: ¿Cuánto dinero le pueden destinar a un producto como el tuyo?

  • Tomadores de decisiones: ¿Quién dentro de la empresa es quien toma las decisiones?


Recuerda guardar esta información lo más organizado que puedas, para así poder identificar tendencias y características en común; y luego utilizar estos hallazgos cuando hagas campañas de inbund marketing.



02. Conoce los beneficios de tu producto


Para entender por qué los clientes eligen tu producto, debes de pensar como ellos. Piensa qué los motiva a la hora de hacer una compra, y cómo es que eligen un producto sobre otro. Puedes preguntarle a tus clientes directamente por medio de un correo electrónico o una ventana emergente en tu sitio web, o haciendo un estudio de mercado más profundo.


El objetivo aquí es entender los elementos de tu producto, y sus beneficios con respecto a otros, así como cuáles son tus áreas de oportunidad.


Identifica los elementos de tu producto, por ejemplo, si vendes mochilas para computadora, estos elementos pueden ser el tamaño, material, compartimientos de la mochila, precio, etc.


Una vez que identifiques estos elementos, piensa en qué te hace mejor que tu competencia. Tomando el ejemplo de las mochilas, puede ser que usas un material más duradero, o que incluyes muchos compartimentos para accesorios como cables y libretas.


Conocer estas ventajas de tu producto te ayudará a segmentar mejor tu audiencia. Siguiendo con el ejemplo de las mochilas, digamos que uno de los beneficios de tu marca es la calidad y durabilidad, entonces podrás enfocarte en clientes más profesionales con un poder adquisitivo mayor, a diferencia de una marca que se diferencíe por el precio.



03. Investiga a tus competidores


Revisar lo que hacen tus competidores más importantes puede ser de gran ayuda cuando estás definiendo tu target market. Obviamente no podrás tener acceso a sus analíticas ni a su base de clientes, pero hay mucho que puedes aprender de ver sus redes sociales, su página web, su producto e incluso su publicidad.


Ten los ojos abiertos a cómo se comunican con su audiencia, ¿usan un lenguaje formal y profesional, o juvenil y divertido?, ¿qué contenido comparten en sus redes sociales, blog y página web?, ¿qué elementos enfatizan en su producto o servicio? Toda esta información te da claves de quién es su público objetivo.


Incluso puedes ir más profundo y analizar sus publicaciones más exitosas en redes sociales, ¿qué tienen éstas en común? Trata de entender qué necesidad buscan solucionar y cómo lo comunican a sus clientes, y tendrás una idea clara de quién es su público objetivo.





04. Segmenta a tu audiencia


Ahora que ya tienes información muy valiosa acerca de tu audiencia, es hora de comenzar a separarlos en diferentes grupos (a esto le llamamos segmentar a tu audiencia). Estos distintos grupos serán la base de tu mercado meta.


Tener a tu audiencia segmentada va a hacer tu vida mucho más fácil, por ejemplo, si vas a lanzar una campaña de email marketing, puedes usar diferentes campañas para cada segmento de mercado; o hacer lo mismo con anuncios en Facebook o Instagram.


Algunos de los grupos que puedes crear son:


  • Geográficamente: Como lo mencionamos anteriormente, uno de los segmentos de mercado más obvios es por su ubicación geográfica. Si encuentras que tus consumidores están en diferentes países, puedes crear una página web en diferentes idiomas con multilingual.

  • Demográficamente: Divide a tu audiencia por edad, género, nivel de ingresos o estado civil.

  • Atributos de personalidad: Cualidades personales como estilo de vida, valores o intereses. Esto puede ser resultado de los dos grupos anteriores.

  • Atributos de comportamiento: Cualidades como madurez en alguna tecnología, hábitos de consumo o diferentes procesos de toma de decisiones.


Si eres una empresa que vende a otras empresas (B2B), utiliza las características demográficas de empresas para segmentar tu mercado, como lo son industria, tamaño y ubicación.


Una vez que tengas tu mercado segmentado, crea en tu mente (¡y en papel!) a tu consumidor o consumidores ideal (esta metodología se llama User o Buyer Persona): ¿cómo se ve y escucha?, ¿dónde pasa tiempo?, ¿qué le gusta hacer? Tener en mente a este consumidor ideal te ayudará cuando planees tu marketing y desarrolles tu producto.



05. Escribe cuál es tu mercado meta


Ahora que ya sabes cuál es tu mercado objetivo, es hora de escribirlo. Tener tu mercado meta definido y en papel no solamente es para que tú tengas claridad sobre esto, sino también te servirá para que cuando trabajes con proveedores externos, ellos entiendan tanto como tú a quién va dirigido el producto (piensa en diseñadores, fotógrafos, publicistas, etc).


Algunos ejemplos de mercado meta son:


“Nuestro mercado meta son mujeres veganas entre 20 y 50 años que viven en la Ciudad de México y están interesadas en su salud y nutrición”.

Ó


“Nuestro mercado meta son hombres y mujeres de 18 a 30 años, con un poder adquisitivo alto, que estén interesados en festivales de música electrónica y viajes”.


06. Refina tu producto


¡Excelente! Ya sabes quién es tu mercado meta. Ahora solo falta hacerle pequeños cambios a tu producto o servicio para que esté alineado al cien por ciento con tus clientes. Desde pequeños ajustes como cambiar una palabra por otra en el empaque, hasta redefinir tu identidad corporativa, asegúrate de siempre poner al cliente ideal al frente de las decisiones.


Si bien definir tu target market es un proceso de introspección en las empresas, no es uno definitivo. Puedes cambiar el segmento de mercado que elegiste si crees que no es el adecuado, o si tu empresa evoluciona y ya no ofrece soluciones para ese grupo de personas.





Publicado por Tere Metta

Growth Marketing Specialist & Blogger - Español

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